Revista Valdez






La idea de la revista surge en 1995 cuando Jorge Jaramillo, director de la Galería Santa Fe de Bogotá, le propone a Lucas Ospina hacer una publicación destinada a la galería; es este un acto de confianza, de amistad. A la vez, Ospina le comunicó la idea a Bernardo Ortiz y a Francois Bucher con quienes estudio Artes en la Universidad de Los Andes. Se reunen y aparte del gesto de llamar a la revista con un apellido, establecen un prototipo de «revista de arte»: Valdez será una revista anacrónica y de autor, Valdez contará con más de un editorial, Valdez contará con un manifiesto artístico por edición, Valdez mantendrá el mismo formato, Valdez dará preferencia a los textos sobre las imágenes, Valdez será gratis, Valdez se publicara cada vez que este lista para publicarse, Valdez contará con un defensor del lector…; toda una serie de reglas que asumen certezas y generan dudas sobre el género que es «la revista de arte». En este primer número participan sus tres editores. En los números siguientes la revista contará con invitados. El primer número lo paga el Estado a travéz de la Galería Santa Fe, el segundo y el tercero lo paga de nuevo el estado gracias a una beca de publicaciones del Ministerio de Cultura, el cuarto número lo paga el trabajo de los editores y el quinto número lo paga un centro de grabado de Ginebra (Suiza), luego el estado a través del Encuentro MDE 07 en Medellín y de nuevo el estado (alemán) a partir de una invitación a participar en la Documenta de Kassel.


“Leída más allá de su pomposo carácter de “Revista de autor” (completa con todo y carta de un lector indignado, que es, como todo el resto, puro simulacro), la revista “Valdez”, editada por la Galería Santa Fe del Planetario Distrital, constituye un vehículo artístico de posibilidades inmensas, dado el criterio amplio que caracteriza la acertada gestión de Jorge Jaramillo. Y digo posibilidades, pues el talento de Lucas Ospina y Bernardo Ortiz se ve ahogado en ese tour de force de la autopromoción”
—Curar el museo [1995]
José Ignacio Roca


“‘Valdez’, denominada así en alusión al producto emblemático de la colombianidad de exportación, fue un proyecto que de inmediato apoyó la División Cultural pues justamente coincidía con varios de los aspectos que más le interesaba incentivar, además de suponer la creación de un órgano impreso, para dar lugar a la crítica y reflexiones sobre arte y arte colombiano.

La revista contó con tres ediciones, la última de las cuales fue solventada en su totalidad por uno de sus creadores-gestores. No obstante su breve vida, Valdés logra ser un referente, como publicación que surge de un alto grado de autogestión, liderado el manejo del discurso por artistas, los cuales tendieron a promover una remoción de certezas aposentadas.

Inicialmente planteada por Bernardo Ortiz, Lucas Ospina y François Boucher, también autores de algunos de los textos, traducciones, fotografías, diseño y diagramación de la revista, “Valdez” se enfrentaba a manejar la autoridad de la palabra escrita, en una revista variada que, siempre con una mirada crítica y desenfadada, transitaba sin vacilar, del texto autorizado sobre temáticas de teoría contemporáneas, a los aportes de opinión de los tres jóvenes conceptores de la misma, guardando, sin embargo, un tono coherente, siempre dispuesto a sospechar de cómodas verdades, prejuicios y paradigmas.”

La Galería Santa Fe / La historia en tres momentos [2002]
Ana María Lozano


“voy a hablar de una revista, una revista que hago con dos amigos, con François Bucher y con Bernardo Ortíz, una revista con lomo que no tiene nombre pero que a falta de nombre tiene un apellido, la revista se llama Valdez. Recientemente François Bucher tuvo que enviar una descripción breve de la revista a un encuentro de publicaciones y esto fue lo que él escribió: “Valdez es una revista que tiene dos posiciones fundamentales: una es la de permanecer libre (en dos sentidos de la palabra) y la otra es la de rechazar ofertas de crecimiento para ser algo más que una revista (una especie de Bartleby editorial). Valdez comenzó como una diálogo local entre amigos en Colombia y —de manera similar a la cultura Amish de Pensilvanía, Estados Unidos, en el como ellos analizan el efecto de cada nueva tecnología sobre su sociedad— Valdez ha sido cuidadoso de no perder su sentido de lo anacrónico.
[…]
La revista se llama Valdez. La revista no tiene un editorial, tiene dos editoriales y tres editores. La revista traduce artículos y los publica sin el permiso de los autores pero con el conocimiento de los autores, la revista es libre porque es gratis y es gratis para poder ser libre. La revista solamente se publica cuando está lista, los editores leen muchos de los textos publicados sobre la edición ya impresa de la revista. La revista también es un objeto, uno de los editores aprecia su grosor. El género revista, o revista de arte, ha engendrado Valdez. El género revista nos dio su mano, nosotros le cogimos el codo y mucho, mucho más que la rodilla. Ya se han generado cinco números de Valdez.”

Deuda–Derrida [conferencia, 2003]
Lucas Ospina


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